viernes, 7 de abril de 2017

Los ensacados

Gabriela Aguilera V.


Así los encontraron, diecisiete años después, en un pueblo costero del norte. Los habían metido en sacos, luego de vendarles los ojos y dispararles de frente y de espaldas. Los ejecutores ni siquiera les dieron la oportunidad de quedar mirando el mar y los arrojaron en la fosa de dos metros de profundidad. Permanecieron sumergidos en la oscuridad y la sal. Pero los muertos que no son olvidados insisten en aparecer, y cuando salieron a la luz, el grito que permaneciera coagulado en sus bocas después de la última ráfaga se escuchó en todo el país acribillado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario