jueves, 11 de mayo de 2017

Extravías

Édgar Omar Avilés


Las calles se aparean. Aprendieron de los hombres y mujeres nocturnos. Y de sus amores prohibidos nacen hijos legítimos y bastardos. Monstruos y superdotados. Callejones y cerradas, avenidas redundantes y carreteras sin sentido. Así se gestó el laberinto. Y nadie, nunca, podrá volver de nuevo a casa.


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