Jordi Cebrián
No es casualidad que su nombre provenga del
dios de la guerra. El martes es día de armas airadas, el día en que las
enemistades brotan, y en que las amistades mueren. Si uno es herido en martes
con un cuchillo, es más difícil sanar, y la sangre derramada demanda de otras
sangres y otras heridas. Si los jefes de estado se llaman ese día, se liará
seguro. En algunas ciudades, si dos hombres se pelean siendo martes, nadie debe
estorbarles: les rodearán y animarán gritando a su favorito, y dejarán que la
fuerza y el coraje decidan el final.
(Tomado de www.cienpalabras.blogspot.com)
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