César Aira
–Por el momento, y aunque no faltan más que dos
semanas para el estreno, lo único que tengo es un esbozo incierto. Y me
pregunto si pasará de ese estadio. Me pregunto si acaso una obra de arte pasa
nunca de ser un esbozo incierto. A veces deseo, como todo el mundo, que el
tiempo se detenga, pero no para trabajar más, con más intensidad, en un
instante infinitamente productivo, sino todo lo contrario: para no trabajar
(porque se trabaja en el tiempo que corre, no en el que se detiene) y que la
obra llegue a su pulido eterno en su imperfección misma, lejos de mis
esfuerzos. Solo cuando uno domina las apariciones fugaces de la eternidad, se
vuelve maestro de su arte; entonces la obra soñada se hace real. En términos
más prosaicos, supongo que como la mayoría de mis colegas “prefiero el placer
de la concepción a los dolores del parto”… –se interrumpió en seco, ruborizado,
temeroso de haber pecado contra la delicadeza.
(Tomado de www.bibliotecaignoria.blogspot.com)
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