Mostrando entradas con la etiqueta Adriana Verónica Pérez Miranda (México). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adriana Verónica Pérez Miranda (México). Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de octubre de 2024

Náufragos

Adriana Verónica Pérez Miranda

 

Él, con el invisible hilo de su mirada la envuelve, la acaricia, la seduce y en ella se enciende la flama interna del deseo, derramando una cascada burbujeante que estremece su espina dorsal y eriza todos sus sedosos capilares, palpitantes como un corazón caliente.

Fuego interno que calcina, convirtiéndolos en serpenteantes llamas horizontales enredados en una hoguera de prohibida pasión. Abrazo que abrasa todo alrededor.

Náufragos en oleadas de placer se aferran al fino aroma de una rosa amarilla con respiraciones anhelosas y gemidos de vida… frío ardiente. Enmarañando sus húmedos y ardientes cuerpos, anegados en un océano de besos profundos y eternos. Sintiente hierro en sus adentros temblorosos y palpitantes. Comunión que los convierte en uno solo. Sincronía de almas arrobadas con ostensible júbilo.

Inagotable placer que obnubila la razón. Delirantes náufragos con sed ardiente de pecar buscan prolongar el clímax, antes de acceder al refrescante río que inunde la dulce cavidad, dilatando el éxtasis, sin apagar su fuego.

 

***

Él recogió el hilo de su mirada… Ella sólo le dijo: cierra la puerta cuando salgas.

 

jueves, 17 de octubre de 2024

Extraño Reflejo

Adriana Verónica Pérez Miranda

 

Otro día queda atrás. En esta noche apacible haces lo que acostumbras, te contemplas al espejo y te devuelve una imagen que te agrada… piensas: “Bonito cuerpo”, pero la que está más allá en el fondo del reflejo… camina etérea… desnuda… libre… a la orilla de un risco, el viento juega con su cabello, levanta los brazos hacia el firmamento que está plagado de estrellas. La luna llena aparece, palidece su cuerpo. ¿Quién es la real? ¿Tú que estás aquí, en cautiverio, o, en esta nocturna escapada, aquella del Sensual Reflejo? ¿Caminas a la orilla de un sueño? ¿Estás hechizada por un erótico deseo? La silueta de un atractivo Extraño se dibuja en la luna. Él busca… ella lo presiente… la encuentra… lo ansía… llega a ella desnudo, con una rosa amarilla… ella lo mira… él la desea… ella lo besa… él la acaricia… liba sus pechos… muerde su cuello… tiemblan sus piernas… palpan sus cuerpos… hunde sus dedos… cierra sus manos, acaricia su falo… lenguas húmedas la piel… besos profundos… muerden sus labios… la penetra con brío… sus gemidos lo calcinan… sus caderas la acometen… se aletarga… desfallece… se agazapa… la profana… sus ojos se buscan… sus miradas encuentran… la succiona… lo engulle… él es el seis… ella es el nueve… se menean… se tensan… ya no resisten… las caricias de su boca lo enloquecen… jadean… los movimientos de su lengua la estremecen… su suave clítoris extasiado… su rígido pene extenuado… en orgasmo febril del amor apasionado… se entregan al unísono los exquisitos sabores de sus salitrosas mieles…

Esa noche no sólo yo tuve un sueño húmedo… un Extraño Reflejo me acompañó.

 

viernes, 1 de marzo de 2024

Humedad

Adriana Verónica Pérez Miranda

 

A pesar del tiempo siempre habrá algo que aprender en la vida, yo estoy en proceso de reencontrarme, pues después de una guerra viene la paz y ése es el mejor momento para preguntarme si debo recuperar lo que aún es rescatable del estado de demolición en que me encuentro o soltar todo para gozar plenamente de esta nueva etapa en mi vida, caminando en solitario, pero no sola.

Encuentro complicado saber en este instante qué es mejor para mí, qué rumbo tomará mi vida, o si deseo… ¡mmm! ¡Eso sí lo deseo! Tengo en mente muchas cosas, pero hoy no quiero pensar en ellas. Las opciones: dormir temprano o tomar un baño de tina.

Hace mucho que no lo hago, siempre pongo un pretexto encima de otro para evitarlo. Hoy me consiento. Abro la llave y el agua brota como una sonora carcajada cristalina. Coloco las velas aromáticas alrededor de la tina, las enciendo y percibo el agradable aroma a limón al igual que el incienso de sándalo. Esparzo un poco de sales para baño y una generosa porción de burbujas para tina con fragancia de lavanda, agito levemente el agua para diluirlas. Extiendo una toalla en el piso a un lado de la tina, mi albornoz y toallas en el perchero, el agua fluye y cubre de un cálido vapor el espejo. Sólo queda el toque final, disemino pétalos de rosas amarillas sobre el agua.

Con las cadenciosas notas de Contigo, sin ti, de U2, me desnudo, admiro mi reflejo sensual y lentamente me sumerjo en la tina. El agua se apodera de mi piel y el calor es como un grato abrazo a mi cuerpo. Me quedo quieta, con los ojos cerrados, para disfrutar mi improvisado SPA. Respiro el aroma a limón, paladeo el jabón de lavanda, acaricio la burbujeante espuma e imagino la luz emanar de las velas en sensual danza; mi llama interna comienza a encenderse. Deslizo una esponja por mi intimidad y el suave roce aviva mi erotismo, todos mis sentidos estallan liberando mi garganta y escucho mis gemidos, las humedades se mezclan y me sumerjo completamente en el agua. Al emerger siento la deliciosa caricia de los pétalos en mi cara y mi pecho. Relajada salgo de la tina, me cubro con el albornoz y me recuesto en la cama.

Estoy tan excitada que no logro conciliar el sueño, percibo el aroma de las rosas amarillas y comienzo a contar borreguitos para dormir: un borreguito… Dos borreguitos… Tres borreguitos… Tu mirada… Tus labios… Tu cuerpo.