Achille Campanile
Un
día, hace muchos años, un individuo que había salido de su casa sin paraguas se
dio cuenta de que empezaban a caer algunas gotas.
–Debería volver a casa a buscar el
paraguas –pensó.
Pero después se dijo:
–¡Bah! No serán más que cuatro gotas.
Y siguió
andando porque tenía mucha prisa.
La lluvia
empezó a caer. Entonces
el individuo se refugió en un portal.
–Esperaré
a que deje de llover –dijo.
Había empezado
el Diluvio Universal.
(Tomado
de www.elcuentorevistadeimaginacion.org)
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