Luis Mateo Díez
Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara,
abro el portafolio y, antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en
la larga carta donde, desde hace catorce años, explico minuciosamente las
razones de mi suicidio.
(Tomado
de www.narrativabreve.com)
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